LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN

Para la Escuela de Minas, la Investigación es un factor clave que permite actualizar los conocimientos que serán transmitidos a su vez al alumnado. Esto desarrolla una paridad de relaciones profesor-alumno, en el sentido de la autoexigencia por cada parte a la hora de cualificarse y ponerse a la altura de los países europeos, tradicionalmente más desarrollados en materia de investigación, tecnología y docencia.

El Tercer Ciclo de la Enseñanza es el nivel donde los profesores y alumnos están más comprometidos. Desde aquí, las relaciones con los Centros de Investigación y las Empresas comienzan a hacerse más sólidas y los compromisos más serios y de mayor envergadura. Es en esta fase cuando se perfilan los Proyectos Fin de Carrera y las Tesis Doctorales, cuyo origen se forja, precisamente, en los trabajos tutelados a nivel de los diferentes departamentos.

En la Escuela de Minas los campos de investigación son cuantiosos y multigéneros, lo cual se ve grandemente favorecido por la existencia de dos laboratorios que ofrecen servicios a muchos centros externos y a la Escuela, propiamente dicho. Estos laboratorios son: Laboratorio Oficial Madariaga (LOM, reconocido como Grupo de Investigación de la Comunidad de Madrid) y el Laboratorio Oficial para Ensayos de Materiales de Construcción (LOEMCO).

Actualmente, la Universidad Politécnica de Madrid ha aprobado la formación de Grupos de Investigación dentro de la propia Universidad, cuyo objetivo es la agrupación de investigadores de calibre para trabajos conjuntos de desarrollo científico.

La máxima dirección de la ETSIME de Madrid, ha fomentado la investigación con la creación y desarrollo del Laboratorio Centralizado, cuya infraestructura consta de equipamientos analíticos de Difracción de RX, Flurescencia de RX y Microscopía Electrónica de Barrido. La creación del Centro Tecnológico , fruto de un sólido convenio entre la Universidad Politécnica de Madrid, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Getafe, ha sido el logro más grande de nuestra Institución, donde debe mencionarse la participación de la Fundación Gómez-Pardo, cuyo apoyo a la Escuela de Minas, a lo largo de tantos años en la esfera investigativa y administrativa, así como en la gestión, formación y asesoramientos diversos, es de una valía insuperable